Sinopsis
Aunque en su momento fuera criticada y ridiculizada hasta la exasperación, la gestión de Arturo Illia, que asumió la presidencia con el peronismo proscripto por imposición de las Fuerzas Armadas, se destacó por su audacia en temas claves: derogó toda la legislación represiva, otorgó una amplia amnistía a todos los presos políticos y sociales, se reabrieron las unidades básicas del Partido Justicialista en todo el país, así como todas las sedes del Partido Comunista; y en marzo de 1965, el peronismo ganó las primeras elecciones parlamentarias nacionales desde la época de la presidencia de Perón.
La economía crecía, la inflación era mínima –pese a las amenazas de sectores empresariales debido a la aprobación de la Ley del Salario Mínimo, Vital y Móvil– y la honestidad de los gobernantes era un hecho cotidiano y no un discurso que la realidad desmentía a la semana siguiente. A sesenta años de su derrocamiento, parece el presidente de otra Argentina. En buena medida lo era.
Este libro, de manera brillante y quizás por primera vez, hace un examen a fondo de este momento de nuestra historia: ¿cuál fue la verdadera responsabilidad de los grupos empresarios y los sindicatos peronistas en su caída? ¿Cómo se gestó la conjura militar que desembocó en el golpe de 1966? ¿En qué medida fue determinante el rol de la prensa? ¿Qué papel cumplió Estados Unidos, en un contexto de auge de la doctrina de las fronteras ideológicas y de “seguridad nacional”? César Tcach contesta con profundidad estas preguntas. Acompaña este análisis una serie de entrevistas realizadas por Celso Rodríguez a figuras prominentes de la época que cubren todo el espectro político de ese momento y la publicación de documentos de la embajada norteamericana en Buenos Aires, de la CIA y del Departamento de Estado.

